100% de Responsabilidad

Escrito por Daniel 3 comments

El artículo que viene a continuación lo escribí en noviembre de 2010. A finales de mayo de 2011, las principales ciudades españolas toman las calles (o las plazas) para expresar su indignación por la crisis mundial. En vistas a este hecho, he decidido añadir esta actualización para expresar mi propia opinión. Así pues, tras finalizar el artículo, leeréis un apartado con mi opinión al respecto y su relación con el texto que escribí hace ya unos meses.

Estamos en tiempos de crisis, y el mundo parece balancearse, a punto de caer y quebrarse en mil pedazos. Irlanda pide el “rescate”, y otros tantos países europeos incluyendo España son mirados de reojo como si fuesen a ponerse también en la cola del rescate colectivo.

La pregunta, cuando uno quiere desarrollarse inteligentemente, es sencilla: ¿en qué posas tu mirada? ¿Lo haces en los bancos, en los gobiernos, en la gran mentira? ¿O lo haces en ti mismo? Vayamos un poco más allá: ¿qué es lo que puedes mejorar?

Hoy he querido aprovechar la estupefacción que he tenido al ver esta campaña (espero que seguida por pocos) que tiene como imagen visible al ex-futbolista Eric Cantona (una eminencia en economía, y seguramente en física cuántica, de ahí que pueda liderar el proyecto con soltura). Echadle un vistazo:

Y yo, no salgo de mi asombro.

SOBRE EL ASUNTO EN SI

Durante los años previos a la crisis, el precio de los pisos en España ha subido en proporciones épicas. Los alquileres han seguido la misma estela. ¿Qué es lo que hacia la gente entonces? Yo lo sé bien porque yo tenía la edad en la que uno empieza a pensar en independizarse, y sus coetáneos empiezan también a buscarse la vida y la vivienda. La gente se hipotecaba, eso es lo que hacian.

Mis amigos, compañeros de trabajo, conocidos, se hipotecaban durante 40 años para poder pagar una vivienda. Algunos de ellos, cuando se les cuestionaba si valía el esfuerzo, respondían: “ya, pero es que mi piso hoy lo compro por 40 millones, y dentro de 5 años valdrá 50 millones, y eso habré ganado”. Y estas eran personas corrientes, ni banqueros, ni políticos corruptos, ni empresarios, pero la especulación nacía de dentro.

Y me deja perplejo que ahora haya gente que de crédito a absurdas propuestas del tipo “retiremos nuestro dinero del banco”. ¿No hubiera sido mucho más productivo iniciar campañas del tipo “no nos metamos en hipotecas absurdas”? Pero en ese momento se firmaban hipotecas, se daba dinero y el juego seguía su curso. Cuando explota la burbuja, ¿A quién damos la responsabilidad? A los bancos. 100% de responsabilidad para ellos, 100% de victimismo para nosotros. ¿Es esto correcto? O mejor dicho, ¿nos ayuda en algo?

Cuando yo mismo fui a buscar un techo bajo el que vivir, optando por el alquiler por convicción y por una total carencia de interés en firmar contratos de pago para el resto de mis días, mi asombro aumentó más, si cabe. Los dueños de los pisos que ponían sus propiedades en alquiler, actuaban como auténticos terratenientes: orgullosos y sádicos, apretaban a los inquilinos potenciales en lo posible y más, y encima parecía que te estuviesen haciendo un favor.

Permitidme que os cuente una anécdota. Fui a visitar un piso, 4 habitaciones, céntrico en la cuidad condal (Barcelona). Estaba bastante cuidado, sin ser lujoso, me pedían 1.000 euros al mes. La propietaria acababa de heredar el piso de su abuela, recién fallecida, era una persona como cualquier otra, y nos comentó que ella vivía también de alquiler. Nos pareció un buen trato, dado los altos precios por pisos más pequeños o más desplazados, así que aceptamos, y nos emplazamos a la firma del contrato. Nos comentó que habría que añadir al alquiler los gastos de escalera, y que nos diría a cuánto ascendía esa cantidad cuando tuviéramos el contrato.

Al día siguiente nos presentamos en el piso, prestos a firmar. La chica, nos comenta que los gastos de escalera ascienden a 100 euros. Ojiplático, le pregunto por qué asciende a tanto (en un intento por comprender qué conceptos se incluyen en esa cantidad), y la chica me responde que podría pedirme mucho más por ese piso, que hay otros pisos similares que piden 1.200 euros al mes. Ni que decir tiene que no vivo en ese piso.

¿Moraleja? No he necesitado bancos ni políticos para ver la avaricia en los ojos de alguien, cualquier hijo de vecino puede mostrar la misma avaricia. Llamé a un buen número de propietarios de pisos en alquiler con resultados similares. ¿Debo culparlos a ellos? Claro que no, they don’t know any better. ;)

Una vez relajé mis intenciones de encontrar piso y dejé ir mi frustración por la dificultad de encontrar piso, la solución se presentó por sí misma, y ahora escribo esto desde esa solución, bajo ese techo.

SOBRE LA RESPONSABILIDAD

No quiero que este artículo quede sólo en un desquite, en una manera de ver las cosas, porque sea o no acertada, sólo es una perspectiva. Quiero trasladarlo a un genérico que sirva para ver cómo es de importante asumir el 100% de responsabilidad (que no de culpa!!).

A menudo suceden cosas que etiquetamos como “injustas” o “no deseables”. O quizá simplemente cosas “malas”. Y en esos casos, tendemos a buscar culpables, motivos, causas y maneras de cambiar todo eso. En esos casos, es corriente que declinemos responsabilidad. En el ejemplo de los bancos, muchísima gente ha participado en la burbuja inmobiliaria, comprando y especulando, aprovechando de que “mi piso aumentará de valor y ganaré”, o simplemente aceptando el juego tal y como se presentaba. Pero ahora, se presenta a los bancos como único culpable.

Efectivamente, hay especulación en la banca, pero en general tiene cierta lógica, son un negocio en sí mismos y no acostumbran a esconderlo. Estoy de acuerdo en que esos “rescates” son un tanto favoritistas, por llamarlo de algún modo, y se puede hablar largo y tendido de todas las “injusticias” que se derivan de la actividad diaria de los bancos. Pero os pido que reflexionéis sobre vuestra propia participación en las cosas, y aunque esta situación esté lejos de ser culpa vuestra, asumid al menos como propia la responsabilidad de salir de ella.

No os lo digo para redimir al gobierno/los bancos/el demonio, os lo sugiero para que podáis contar con mucha más capacidad de acción. ¿De qué sirve iniciar campañas (tontas) como la de retirar el dinero de los bancos? ¿A qué juego estamos jugando?

Pasa lo mismo en tantos ámbitos de la vida. Cuando te despiden, culpas a las circunstancias, a tu jefe, a tu compañero el chivato, a la secretaria y al perro, pero no asumes tu responsabilidad. Los divorcios pueden ser causa de un intercambio de responsabilidades, acusando siempre a tu ex-pareja de todo lo que fue mal, de lo que no te llevas o de lo que ahora va fatal a causa de lo que es injusto, de lo que es malo o de lo que no debería ser.

Es mucho más fácil quejarte y culpar a otras cosas en lugar de situarte como origen y destino de tu propia realidad. Puedo oír a tu ego poner muchas excusas, pero… ¿son ciertas?

LO QUE ES, ES

Una de las prácticas de recuperación más potentes es la de la aceptación. Lo que ya es, ya es. Si te han despedido, te han despedido, para de quejarte. ¿Qué ganas con ello? Déjalo ir, y dedicate a lo que tienes ahora mismo en tu plato.

Deja a las cosas ser lo que son, y aprende a verlas con otros ojos, con otra perspectiva, y probablemente la “solución” se presentará por si sola. No será realmente una solución, porque no había tampoco un problema de por sí, las cosas simplemente son, y si quieres un breve apunte, una nota que lanzo al aire… tampoco te suceden a ti. (wink!!)

¿Te preguntas por qué alguna circunstancia de tu vida se repite? Asume el 100% de la responsabilidad, y déjalo ser, simplemente déjalo estar, y dime qué sucede entonces. Claro que, habrá algo en ti que se resistirá, pero a eso tampoco debes resistirlo, sencillamente… let go.

CONCLUSIONES

La gente que se lanza a este tipo de iniciativas absurdas, los anti-sistema, los anti-bancos, los anti-loquesea… perpetúan el problema a partir de declinar la responsibilidad por un lado, y por la resistencia a lo que ya es por otro.

Esto no significa que debamos despreocuparnos por las cosas, significa que debemos poner más atención en lo que queremos, en lugar de hacerlo en lo que no queremos.

Si lo quieres ver en forma de ejercicio, piensa en esto:

  • Si te han despedido, no pienses en el despido, piensa en las oportunidades de trabajo, y obsérvalas como plausibles. Pasas de concentrarte en lo que no te gusta (el despido) y piensas en lo que si deseas (oportunidades de trabajo, nuevos negocios, etc.)
  • Si te has separado, no pienses en lo concerniente a tu separación, piensa en las oportunidades que se abren con tu nueva libertad.
  • Si crees que los bancos son la raíz del mal, no te concentres en perseguir y odiar a los bancos, sino en amar aquellas oportunidades que aún posees (si lees esto, tienes internet, lo cual… es cojonudo!!), y en las oportunidades que tendrás.

¡¡No seas anti-sistema, sé pro-sistema y ayuda a mejorar, en lugar de destruir!!

Vivimos en un mundo fantástico, y sin embargo nadie parece darse cuenta, todo el mundo parece encontrar excelentes razones por las que no ser feliz o estar enfadado.

ACTUALIZACIÓN (27/05/2011): REVOLUCIÓN EN ESPAÑA

Como bien sabéis, los españoles han tomado las calles para expresar su descontento. ¿Está esto en desacuerdo con el 100% de responsabilidad que acabamos de leer? Si y no. Permitid que me explique.

Me siento orgulloso de que el pueblo sea capaz de volver a expresarse sin miedo, dispuesto incluso a batirse contra la policía como ha sucedido hoy en Barcelona tras el intento de desalojo de la Plaza Catalunya. Siempre he sido un inconformista, así que durante mucho tiempo me sentía solo mientras muchos parecían simplemente seguir a la manada, esto fue lo que dio origen a plantearme ciertas preguntas y empezar mi propia andadura en el camino personal.

Ahora bien… esperemos que la indignación y la revuelta estén acompañadas de cierta madurez. Me preocupa que lo único que sepamos hacer sea rebelarnos contra lo establecido, en lugar de aportar ideas que propulsen la reforma. Me consta que hay ideas, que se promueven iniciativas, sólo espero que sepamos elevar la voz con la serenidad que ha caracterizado el movimiento hasta ahora, y que esa voz sea nuestra fuerza.

De esto es de lo que hablo en el artículo que habéis leído, que puede resumirse en la frase: “Esto no significa que debamos despreocuparnos por las cosas, significa que debemos poner más atención en lo que queremos, en lugar de hacerlo en lo que no queremos.” La denuncia queda patente y hay razones para ella, pero la autocrítica me parece absolutamente necesaria. Ese es el 100% de responsabilidad.

Siempre me costó entender la legendaria frase de Kennedy: “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate lo que tu puedes hacer por tu país”. Ahora entiendo la dimensión de la frase, en la que uno tiene que recordarse a sí mismo que aunque políticos se bañen en corrupción y los banqueros en billetes de 500, uno tiene que saber volver la mirada hacia uno mismo y preguntarse: “¿qué puedo hacer YO?”.

Si el objetivo está puesto en ese movimiento, me parece fantástico, y deseo que sea de este modo. Pero si el objetivo está en “retiremos el dinero de los bancos para que se jodan”, entonces mis miedos son fundados y espero que no hayan muchos en esa línea de pensamiento, porque la solución no se encuentra en revueltas destructivas, sino en reformas inteligentes.

¡¡TU ERES EL MUNDO!!

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Archivado en Artículos 3 comments
3 Comments
Nov 29, 2010
15:36
#1 Atlántida :

Políticas económicas (o de cualquier tipo) aparte, creo que te entiendo. La cuestión, me parece que quieres decir, es no “ser” ni antisistema ni prosistema; la cuestión es ser uno/a mismo/a y dejar ser a los demás…¿Es algo así?.

Y para ser, de verdad, hay que asumir lo “bueno” y fácil y lo “malo” y difícil con la misma entereza.

Pero,como acabo de leer en el blog de una amiga, hay muchos Peter Pan que actuan por miedo o por capricho y luego se quejan de la hostia que se pegan, cuando les falla el vuelo de niños cobardes… Çe la vie?.

Bravo por el positivismo. Un beso
Atlántida también ha escrito..Dulce canción de cuna

Nov 29, 2010
17:49
#2 Daniel :

Hola, Atlántida

Muy buenas cuestiones. Por puntos:

“La cuestión, me parece que quieres decir, es no “ser” ni antisistema ni prosistema; la cuestión es ser uno/a mismo/a y dejar ser a los demás…¿Es algo así?.”

En última instancia, no hay que ser nada, porque uno ya es. Pero si hay que ser algo, mejor ser pro-loquesea, que anti-loquesea, siempre es más pro-ductivo. ;)

“Y para ser, de verdad, hay que asumir lo “bueno” y fácil y lo “malo” y difícil con la misma entereza.”

Esta es una pregunta realmente interesante. ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo? Son etiquetas que usamos para definir situaciones. Aunque puede parecerte muy lógico que hayan situaciones “buenas” o situaciones “malas”, en realidad sólo hay situaciones, y es tu definición de las mismas lo que facilita o dificulta ese proceso de “asumir”, con entereza o sin ella.

Pero claro, uno va por la vida etiquetando, y por tanto reconociendo la vida no como es, sino como uno cree que es. Es como ver la selva en televisión y creer que sabes lo que es la selva: en cierto modo tienes una imagen de lo que es, pero no has sentido la humedad en el ambiente, no sabes cómo huele la vegetación, ni tampoco reconoces el murmullo de sus habitantes. En realidad la selva podría ser sólo una imagen hecha por ordenador, y ni siquiera existir, pero tu ya tienes todo un conjunto de ideas y presunciones sobre cómo es la selva.

Cuando uno etiqueta situaciones, vive en esas etiquetas, y no en lo que realmente son las cosas. Es una mecánica normal de la mente, intentar proveer explicaciones plausibles para todo lo que nos acontece, y si la explicación es suficientemente satisfactoria (o devuelve cierto equilibrio), que así sea. Por eso digo a veces que el camino del autoconocimiento es a menudo un camino sobre el desaprendizaje, más que sobre el aprendizaje, porque se trata de empezar a reconocer lo falso, en lugar de buscar lo verdadero.

La verdad es que no hay nada malo, ni nada bueno. No hay problemas, sólo etiquetas y constructos mentales sobre situaciones. Y por eso cuando uno mira a los ojos al miedo y lo reconoce por lo que es, el miedo tiende a disiparse.

“Pero,como acabo de leer en el blog de una amiga, hay muchos Peter Pan que actuan por miedo o por capricho y luego se quejan de la hostia que se pegan, cuando les falla el vuelo de niños cobardes… Çe la vie?.”

No sé bien de qué hablaba tu amiga, pero el artículo de hoy intentaba resaltar cómo ponemos el dedo en bancos, gobiernos o en Peter Panes, y señalamos nuestros propios defectos en ellos, esa era la esencia (quizá mal expresada) de el artículo de hoy. Una cosa que tenemos que aprender, es a dejar a los demás emprender sus vuelos de cobarde y, si tienen suerte, darse una hostia. Quizá aprendan algo, o quizá no. En cualquier caso, no hay mucha diferencia.

Tu frase expresa una gran interpretación de cómo crees que son las cosas. Puede que sean así, pero un gran paso es darse cuenta de que una interpretación de la experiencia NO es la experiencia. ;)

Interesante y muy valiosa aportación, Atlántida. Gracias.

Dec 14, 2011
10:25

tu post es fantástico, me gusta.

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