5 lecciones del encantador de perros
2 comments
A muchos os sonará el nombre de César Millán, conocido en España como “El encantador de Perros” (“The Dog Whisperer” en el original) que emite la cadena Cuatro los fines de semana. Yo no tengo perro, asà que en un principio no es un show que fuese a atraerme. Sin embargo, un dÃa me puse a verlo, y me di cuenta de que Millán no es un simple adiestrador de perros, sino que establece una auténtica filosofÃa entorno a su adiestramiento, muy útil incluso para aquellos que no tenemos mascota en casa.
Hoy voy a compendiar aquà algunos de los puntos clave que César Millán pone en práctica en su show, y cómo pueden ser utilizadas en nuestra vida diaria.
1) EL PERRO VIVE EL MOMENTO PRESENTE.
En el programa, Millán no deja de hacer referencia a que el perro no vive en el pasado. Si ayer se peleó con un otro perro, y hoy lo vuelve a ver, no piensa en que ayer se peleó y que probablemente el segundo perro es su enemigo, o que se llevan mal o le debe dinero.
En sus palabras: “cuando vives el pasado, revives lo que el pasado te da: malas experiencias”. Cuando vives momento a momento, sin prejuicios sobre la situación actual, sin presunciones sobre cómo será una persona u otra, sin tensión y miedo a lo que pasó o pasará, sencillamente contemplando lo que sucede y lo que ya es. O en sus propias palabras:
“Los perros viven en el momento, lo que les ayuda a sobreponerse a años de desequilibrio mucho más rápido que los humanos”.
Lección práctica: El perro recupera rapidamente su equilibrio porque no pasa todo el tiempo sufriendo el pasado y temiendo el futuro como los humanos. Tan pronto como se entiende esto, emprendemos un camino para invertir nuestra manera de vivir la vida. Vive ahora, cuándo si no?
2) ENFOQUE
“La diferencia entre los que ganan y los que no ganan, es que los primeros se enfocan en aquello que quieren con total determinación.”
En el tercer episodio de la tercera temporada de la serie, conocemos el caso del can Jane. Millán se encuentra con una dueña con mucho miedo al fracaso, ha llevado dos veces a su perro a recuperación, y no ha podido darle la ayuda necesaria, el perro se niega a caminar. El encantador de perros le recuerda que el perro vive en el momento presente, mientras que los humanos creamos una serie de problemáticas mentales, “historias” que nos explicamos a nosotros mismos y que se convierten en problemas reales.
Es por esto que siempre recomiendo abstraerse de justificaciones y explicaciones sobre las cosas, ¡¡podemos explicarlo todo!! Lo cual no significa que la explicación que le damos sea la única, o justifique realmente la situación. No es más que una historia.
Lección práctica: La realidad que vivimos no es estática, es flexible y pueden haber muchas maneras de percibirla. Diferentes historias, diferentes realidades. Los que se enfocan en la historia que les conviene con total determinación, son los que logran vivir esa historia, ahora.
3) CREAR UNA HISTORIA
Mismo episodio que el punto anterior, el tercer perro que aparece, de nombre Genoa. El perro se asusta de sonidos en el garaje, como el del compresor de aire por ejemplo. César Millán instruye:
“La razón por la que tengo más éxito que otros adiestradores de perros es porque creo historias en mi mente sobre ayudar al perro, es asà de simple. Creo una historia que beneficia al perro y los dueños, y es asà como tengo éxito”.
Esto complementa a lo que vimos en el punto anterior: los dueños de un perro suelen crear historias de por qué el perro tiene miedo, y entienden que esa es la única realidad existente. César Millán sabe que sólo es una historia, y por tanto escoge crear otra historia que sea mucho más beneficiosa. La realidad es flexible, no responde a un criterio puramente objetivo, si quieres cambiar la realidad, cambia la historia.
Posteriormente, César comenta:
“La razón por la que le dije a la dueña que se sintiese poderosa, no era para engañarla o para que se sintiera bien, sino para que adoptase una realidad distinta a la que tenÃa, y no se atrevÃa a cambiar”.
Esto demuestra que el único impedimento entre nosotros y el cambio, somos nosotros mismos. ¿Qué versión de ti mismo quieres ser?
Lección práctica: Crear una historia conveniente para nuestros propósitos y situarla bajo el foco de nuestra atención es sin duda una manera excelente para acercarnos a nuestros objetivos. Vive esa historia, ahora.
4) ENERGIA
Nunca habÃa dado crédito al tema “energÃas”, hasta que el show del encantador de perros me ofreció la posibilidad de verlo en acción y comprender de qué manera se desarrolla.
César Millán habla de cómo los perros perciben nuestra “energÃa” como parte del lenguaje mudo que mantenemos sin darnos cuenta. Y aunque el lenguaje corporal puede tener cierta participación, es esta energÃa, que yo entiendo como sinónimo de “estado mental”, lo que realmente juega un papel primordial en la comunicación con nuestros mejores amigos.
Es impresionante como emanar una energÃa tranquila y decidida puede ayudar a estabilizar el trato con canes conflictivos, mientras que energÃas o estados mentales nerviosos, asustados o inseguros pueden participar en el detrimiento de la relación con nuestra mascota.
En el show, resulta constantemente palpable que ésta energÃa participa en la recuperación del comportamiento de los perros que Millán rehabilita, siendo el método principal que utiliza el encantador para corregir los malos hábitos adquiridos por sus pacientes cuadrúpedos.
Lección práctica: Si la energÃa comunica tantas cosas, empezar a darse cuenta de qué tipo de energÃa adoptamos puede ser un paso muy importante para entendernos a nosotros mismos. Si emanamos una energÃa insegura, quizá podamos intentar emitir más seguridad, o quizá cambiar nerviosismo por relajación. La energÃa que emites habla más de ti mismo que tus actos o palabras, un perro lo sabe bien.
5) RENDICION
Una de las expresiones que César usa habitualmente es “state of surrender” (estado de rendición ) o “submissive state” (estado sumiso). Sumisión o rendición no significa ser esclavo de las circunstancias, sino estar abierto a las circunstancias, receptivo y abierto a lo que sucede. El perro debe hallarse en ese estado para poder estar en equilibrio, y esto me llamó mucho la atención, pues es algo que se menciona a menudo en muchas filosofÃas, religiones y corrientes de pensamiento.
Cuando uno se rinde a la vida, toma todo el poder desde ese estado, es como si al dejar de intentar controlar la experiencia, la experiencia tomase un control por si misma. Al rendirse, abriéndonos a cualquier opción, renunciamos a percibir una versión limitada de nosotros mismos.
No os voy a engañar, este es un estado que contradice en mucho lo que ha sido siempre mi manera de actuar, siempre he sido un gran amante de tomar decisiones activas, y “hacer” que las cosas sucedan. No estoy nada acostumbrado a actuar de forma pasiva, y normalmente se me da mal “tener mano izquierda”, como suele decirse. Soy una persona muy directa y sin demasiada sutilidad. Sospecho, no obstante, que gran parte de mi propio crecimiento personal puede desarrollarse en descubrir más sobre este campo, sobre el state of surrender.
Este punto es uno de los más difÃciles de entender, de ahà que el ejemplo de Millán y los perros sea una bonita metáfora, de cómo vivir el momento sin esfuerzo, sin tensión, simplemente “siendo”, existiendo con calma y tranquilidad. No puedo explicar mucho más de esto por el momento, pues se trata de algo que yo mismo me dispongo a explorar, y tiene mucho que ver con la propia noción de identidad que guardamos.
Lección práctica: En cierto momento del camino, quizá aprender no se trata de aumentar nuestro conocimiento, sino de desafiarlo. Pon en duda todo lo que crees como cierto, quizá no hay que saber más, porque aprender a vivir no se aprende acumulando conocimientos, sino experimentando la propia vida y atestiguando lo que constatas como verdadero por ti mismo.
« Como reventar tus limitaciones Next Post
Una simple historia »









19:08
Soy de Uruguay(sud America), tengo una perra y estoy aprendiendo mucho con Cesar. Lo veo por el canal 61. Soy una gran admiradora. Un fuerte abrazo. Cesar!!