Ejercicio Práctico: Cambiar el Mundo

Escrito por Daniel 5 comments

He estado una semana desplazado por trabajo y la cosa ha ido realmente mal (o esa es la impresión que he tenido).

Lo que tenía que ser una semana de perfilar detalles en un proyecto que estaba largamente empezado y que he tomado en el último mes, se ha convertido en descubrir que gran parte del trabajo está incompleto y desatendido. En breve, es como si se me hubiera dicho que tenía que pintar una habitación, y al llegar al lugar de trabajo, me dicen que tengo que pintar tres apartamentos completos.

Mi compañero, quién empezó el proyecto, parece afrontar desordenadamente los proyectos y va trabajando los problemas sin control conforme van apareciendo, lo que a mis ojos genera un plan de trabajo caótico e impredecible (“a mis ojos”, creo que escogí bien la expresión, y no fué intencionado).

Además, la relación con él es difícil, ya que él inició el proyecto, pero no he podido obtener una información clara sobre lo que se ha hecho o lo que queda por hacer. Su carácter es desenfadado pero a la vez impredecible, y en lo profesional hay realmente un abismo entre nuestras idiosincrasias, lo que frustra toda intención de trabajo en equipo, coordinación y compenetración.

Me he sentido agobiado, preocupado y tenso constantemente. Me daba cuenta que “resistía” enormemente las circunstancias, pero el torrente de acontecimientos me ha superado y no he sabido sobreponerme a ello. Por eso ahora quiero convertirlo en una experiencia práctica e intentar sacar conclusiones. Después de todo, esto es desarrollo personal inteligente, ¿no? ;)

100% Responsabilidad

Este es el primer paso. Yo genero las circunstancias que me rodean, así que la situación en la que me encuentro no es culpa de mi compañero, ni de mi jefe, ni de los trabajadores del centro dónde hemos desarrollado el proyecto.

La responsabilidad de lo que sucede es mía, y la responsabilidad de arreglarlo también. Excusas, tolerancia cero. Nunca mais. Finito. Pas du tout.

En cierto modo, sé que la responsabilidad es mía, porque yo soy mi realidad. ¿De quién es la responsabilidad si no? :D

No Resistencia

La resistencia es síntoma de que lo que acontece, lo que YA ES, no nos gusta y por tanto lo bloqueamos. Lo que esté manifestado, está manifestado, debe dejarse fluír.

Claro que, si lo resistimos, deberemos asumir el 100% de responsabilidad de que estamos resistiendo, o corremos el riesgo de ir en bucle resistiendo el estado de ánimo de resistir.

La clave es ser honesto con uno mismo, y abandonar la lucha, no intentar dejar de resistir (pues eso sería una nueva forma de resistencia), sino abandonar cualquier intento de modificar las circunstancias en las que me encuentro.

Este es el significado de “rendirse” para vencer. Así que me rindo, acepto que siento resistencia hacia este proyecto y estas circunstancias, y no voy a presentarle batalla.

El termómetro emocional

Acepto la situación como yo la he creado y como es. No la afronto, no intento cambiarla. El hecho de “rendirme” como he descrito antes me ha dado una momentánea sensación de alivio. No tengo que hacer nada, descubrir nada o modificar nada para ello, y de algún modo eso resulta conciliador de por si.

Mientras escribía este artículo, una curiosa coincidencia ha saltado en forma de artículo web para recordarme que mi estado natural es la felicidad y la abundancia, y que sólo la resistencia a las condiciones actuales bloquean ese estado natural, haciendo que me identifique con el agobio en lugar de con la seguridad y confianza.

Así que uno de mis propósitos es trabajar las emociones: monitorizar la sensación que tengo en cada momento e intentar ser consciente de ella. Una vez soy consciente de ella y estoy en modo alerta de observación, intentar darle otro cáriz, sustituyendo los sentimientos de agobio por los de confianza, los de tensión por seguridad.

“No sé qué tiene que ver la imagen, pero es lo que mostró Google para los términos “termómetro emocional”…”

¡¡Cambia el Mundo!!

Mi mundo, para ser exactos. Tener una semana dura, llena de momentos que me han hecho perder los estribos puede ser una magnífica oportunidad para crecer como persona.

Mi propósito es someterme a un ejercicio durante una semana, y ver qué sucede.

Objetivo: Enfocarme durante una semana en monitorizar mis emociones, aprender de ellas, y experimentar cómo son las cosas bajo sensaciones diferentes. ¿Atraigo circunstancias distintas? ¿Cómo será el “momento actual” dentro de una semana?

Desafíos:

1) El próximo lunes hablaré con mis superiores sobre cómo ha ido esta semana laboral, y me encuentro ante la duda de cómo proceder. ¿Debo explicarle que este proyecto es absurdo y mi compañero una persona muy poco eficiente? ¿Cómo reaccionará? ¿Cómo se establecerá la continuidad de este proyecto, sabiendo que la previsión era tenerlo todo acabado esta semana? ¿Cómo será la relación con mi compañero?

2) El fin de semana también se presenta ajetreado y contiene algunos desafíos a experimentar. Intentaré suscitar emociones “positivas” y monitorizar las “negativas”, jugar con ellas y ver qué sucede.

Resultados: Hacia finales de la semana que viene intentaré resumir mis experiencias, ver qué es lo que he aprendido y si “generar” diferentes circunstancias es posible a partir de un seguimiento de las emociones.

Cuando menos, lograré darle un significado a esta dura semana, y no será en balde.

Si algún lector se anima a participar en este pequeño experimento, que comente bajo estas líneas y podemos comparar resultados la semana que viene, será mucho más interesante!

5 Comments
Aug 19, 2010
23:07
#1 Steki :

Me ha encantado este post. Se me vino a la mente la frase de Ortega y Gasset: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo». (Meditaciones del Quijote, 1914). Creo que cada uno es artífice de lo que hace en su vida. Cada uno elige cómo hacer las cosas. Sólo que no todos pueden verlo así.
Te dejo un abrazo.
STEKI.

Aug 20, 2010
13:20
#2 Atlántida :

No soy la más indicada para hablar de “paz mental”, aunque voy trabajando la “paz interior”, pero yo de ti, en vez de decirle al jefe que el proyecto es una kk y tu compañero un inútil, le diría lo que he hecho yo, dadas las circunstancias imprevistas, y lo que habría que hacer, a mi parecer para completar con éxito…No sé, quizás sea una idea..Si te sirve sería un buen “re-regalo” para la semana que viene,¿no? :)

Aug 20, 2010
17:16
#3 Daniel :

@Steki: A menudo he dudado de la frase de Ortega, porque de algún modo sugiere una dualidad. Pero ahora que lo dices, tal vez lo que significa es que el yo y las circunstancias sean una única entidad, después de todo. Gracias por leerme y por la aportación!!

@Atlántida: Gracias por tu mensaje y por tu constante apoyo en todo lo que hago. Lo cierto es que aún no sé cómo afrontaré el tema, porque tampoco puedo prescindir del compañero, ni tengo la posibilidad (directa) de tomar el control de lo que queda por hacer, dado que sería como recomenzar de nuevo. Además, el cliente es bastante hostil porque el cambio es impuesto, y por otro lado tenemos a una tercera empresa interesada en arrancar cuanto antes el proyecto porque si no arrancan, no cobran por unos consumibles que proveen. En fin, no hay una solución directa.

Lo interesante de este pequeño desafío es intentar VIVIR lo que promulgo, forzarme a cambiar cosas y salir de la comodidad de verlo todo desde un punto de vista tradicional.

El desarrollo personal inteligente debe empezar por mí mismo. :)

Un abrazo a las dos!!

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