La verdadera cara del Ego

Escrito por Daniel 2 comments

El artículo de hoy pretende dar respuesta a una columna que me ha dado la idea sobre conciliar lo que entiendo como ego, la columna en cuestión puede leerse en el blog de mi querida Atlántida titulada “Antítesis” (click sobre el título para leerla).

Se habla mucho sobre el “ego” y su papel a partir de lo que Eckhart Tolle ha escrito sobre ello. En breve, Tolle establece que el ego es esa voz en la cabeza que nos cuesta acallar y a la que nos identificamos. Esto fue para mi una auténtica revelación, porque yo tampoco había dudado de que esa voz fuese yo mismo, pero cuando lo pensé un poco, me pregunté si realmente era cierto. ¿Soy la voz en mi cabeza? Y si lo soy, ¿por qué parece que la escucho sin poder mediar tregua?

Otro de los efectos de esa voz en nuestra cabeza es que estamos seguros de que posee la verdad absoluta, no dudamos de estar constantemente en lo cierto. Damos cierto margen a la equivocación, pero un margen casi hipotético y muy pequeño. La siguiente pregunta, pues, sería… ¿posee la voz el equilibrio y la sabiduría para creer en ella a pies juntillas? ¿Qué es el ego?

Una definición aproximada podría ser la siguiente:

Ego: Identificación o asociación de nuestra identidad con nuestro pensamiento.

Lo malo es que si empezamos a dudar de la fiabilidad de nuestros pensamientos, podemos cambiar las tornas y empezar a creer que el pensamiento, la voz en la cabeza y el ego son cosas realmente negativas con las que vivir, y un intento muy común es reprimirlos e intentar llegar a momentos en los que cese el torrente de pensamiento.

He encontrado un vídeo interesante al respecto, aunque no está traducido a nuestro idioma, creo que es bueno ponerlo igualmente:

NATURALEZA DEL EGO

Es interesante el primer apunte que hace este hombrecillo, porque es lo primero que me viene a la mente cuando reflexiono sobre el ego:

“No hay separación entre los pensamientos y el ego.”

En efecto, una de las cosas que tendemos a confundir cuando leemos a Eckhart Tolle, es la naturaleza del ego. De repente, nos damos cuenta de que el ego puede jugarnos malas pasadas, como en la columna que ha dado origen a este artículo, y es posible que intentemos reprimirlo como si fuera una bestia descontrolada. Así que es importante recordar que el ego, aunque no es nuestra auténtica identidad, si que forma parte de nosotros. El ego también somos nosotros, y por tanto no es inherentemente positivo, ni negativo. Simplemente es, y es mejor dejarlo fluir.

Lo que Tolle sugiere no es la represión sino la desidentificación, dejar de creer con fe ciega que lo que nuestro pensamiento dicta es la verdad, darle un espacio y dejar de creer en lo que yo llamo “la historia”. Lo difícil es que la mayor parte de personas han invertido mucho tiempo y esfuerzo en identificarse con la historia, y si les decimos que sus problemas son inventados, probablemente se rebelen contra nuestra afirmación. “Nuestros problemas son muy serios y reales”, pueden decirnos, “¿acaso no ves la dura situación en la que me encuentro? ¿acaso me lo invento?”. No, no lo inventan, simplemente se identifican profundamente, hacen de esos problemas una parte vital de quiénes son, y como es algo vital, se resisten a dejarlo pasar.

LA VERDAD EXISTE… EN MUCHAS Y VARIOPINTAS FORMAS

Al final de este vídeo, Tolle dice que muchos de los pensamientos que surgen de la mente son “mentiras”, pero creo que esto puede dar la sensación de falsedad que no es del todo correcta. En realidad, son mentira porque no hay una consistencia real más allá de la que queramos darle, es decir, es verdad en tanto que lo creamos como cierto.

Por ejemplo, “soy un perdedor” es verdadero en tanto que lo creamos, pero intrínsecamente es una creencia y por tanto no es LA VERDAD sino una de las múltiples verdades que podemos escoger creer… o no creer. Si la creemos, la experimentamos como cierta y verdadera. Si no la creemos, en todo caso la experimentaremos como falsa e improbable.

No hay verdades absolutas, no existe una sola verdad, y por eso la identificación con cualquier creencia es tan temporal y transitoria como cualquier otra cosa en esta vida. Dudar de toda verdad es un buen comienzo para conocerse a uno mismo.

Tolle lo expone mediante un popular dicho:

“No vemos las cosas como SON, sino que las vemos como SOMOS”

Cuando hablamos, pues, de otros de una manera o de otra estamos imprimiendo lo que nosotros somos, así que siempre es mucho mejor preguntarse cómo somos nosotros en lugar de hablar de como son otros. Eckhart lo expone con ese “Déjame decirte cómo eres” cuando en realidad lo que estamos diciendo es “déjame decirte cómo soy”, es decir, estamos proyectando nuestros miedos y nuestra personalidad en otros.

¿QUÉ HACER ANTE EL EGO?

Dejar de pensar en el ego o la voz en la cabeza como algo que nos conforma y nos proporciona una sensación de quiénes somos, no como una parte ajena a nosotros. Los pensamientos son parte natural de las personas, es el hecho de creer que los pensamientos son testimonio jurado de la verdad lo que puede ponernos en problemas.

Darse cuenta, como dice Tolle en el vídeo, que existen ciertos patrones de pensamiento que se repiten constantemente es una buena manera de decirse: “hey, ahí está ese pensamiento de nuevo, ¿se corresponde a una VERDAD o es simplemente una CREENCIA?”. Pronto nos daremos cuenta de que son sólo creencias, pretendidas verdades sin más peso que el que queramos darles.

No hay fuerza más poderosa para deshacernos del ego que el dejarlo en paz, dejar los pensamientos corretear libremente sin pensar que lo que nos dicen es de enorme importancia. Hay muchas prácticas que pueden ayudarnos en esto, disciplinarnos a la hora de hallar una perspectiva mucho más constructiva para nosotros que el seguir ciegamente el paso del torrente de pensamiento que nos sobrelleva.

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Archivado en Artículos 2 comments
2 Comments
Sep 27, 2010
21:42
#1 Atlántida :

Gracias por el enlace a mi blog, espero que le guste a quien me visite ;)

En cuanto al ego,que es parte de nosotros y que se identifica con el “yo”…, siempre me gustó esa frase que dice que “es inteligente reírse de sí mismo”. Tratar al ego como “esa vocecilla pelmaza que no se calla”,es desintegrar un poco esa personalidad que quiere imponernos. No deja de ser reírse de nosotros mismos, pero asumiendo que somos así, aunque no seamos eso.Lo mismo intenté en mi relato, rizando el rizo: “personalizar” al ego como la parte recalcitrante que intenta sobresalir y necesita enfrentamiento. La figura de la “antítesis” es meramente aleatoria, solo el reflejo de otro ego,un ego ajeno.

Sigo estando de acuerdo contigo..y con Tolle :)

Jan 8, 2011
04:27

El Ego es el “guachiman” (guardián, vigilante) de nuestro subconciente y como tal no deja entrar, ni salir, tan fácilmente a las ideas y paradigmas y termina siendo la principal barrera para nuestro desarrollo personal
Kiko Velezmoro también ha escrito..4 Herramientas para Tu Trabajo en Internet

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